Tildes y acentuación en español: guía completa
Las reglas de acentuación en español se resumen en tres: agudas, llanas y esdrújulas. La tilde indica dónde recae la fuerza de voz y a veces distingue palabras (tú/tu, más/mas). Con esas tres reglas, más los hiatos y la tilde diacrítica, se acierta en casi todos los casos. Aquí las tienes explicadas.
Palabras agudas, llanas y esdrújulas
Según cuál sea la sílaba tónica, las palabras son agudas (fuerza en la última sílaba: canción, reloj), llanas o graves (en la penúltima: árbol, casa), esdrújulas (en la antepenúltima: música, rápido) o sobresdrújulas (antes de la antepenúltima: dígamelo). Identificar la sílaba tónica es el primer paso para saber si una palabra lleva tilde. El separador de sílabas te ayuda a dividir las palabras largas.
Las tres reglas de acentuación
Las palabras agudas llevan tilde si terminan en vocal, en n o en s (café, camión, además), pero no si terminan en otra consonante (reloj, verdad). Las llanas llevan tilde justo al revés: cuando NO terminan en vocal, n ni s (árbol, lápiz, cárcel). Las esdrújulas y sobresdrújulas llevan tilde siempre, sin excepción (teléfono, pájaro, cuéntamelo).
Hiatos y tilde diacrítica
Cuando una vocal cerrada tónica (i, u) choca con una vocal abierta (a, e, o), se rompe el diptongo y la cerrada lleva tilde siempre: día, país, baúl, reír. La tilde diacrítica distingue pares de palabras que se escriben igual: tú/tu, él/el, sí/si, más/mas, sé/se, dé/de, té/te, qué/que, cómo/como. Es la otra gran fuente de dudas sobre cuándo se pone tilde.
Puntos clave
- ✓Agudas: tilde si terminan en vocal, n o s.
- ✓Llanas: tilde si NO terminan en vocal, n ni s.
- ✓Esdrújulas y sobresdrújulas: tilde siempre.
- ✓Hiato de vocal cerrada tónica (í, ú) + vocal abierta: tilde siempre (María, oído, baúl).
Ejemplos
- “canción (aguda acabada en n), árbol (llana acabada en l), rápido (esdrújula).”
- “«Sé que tú tienes más razón que él».”
- “Vivía en un país frío y se reía poco.”
Conclusión
Para aplicar las reglas de acentuación en español, identifica la sílaba tónica, clasifica la palabra en aguda, llana o esdrújula y aplica la regla que le toca. Los hiatos y la tilde diacrítica cubren casi todo lo demás. Con práctica se vuelve automático.